domingo, 22 de junio de 2014

¡MUJER CORAJE!

Luzmila a pesar de sus años seguí luchando porque su vida tome el mismo brillo de cuando era soltera. Es una mujer luchadora, aguerrida que entre sus sonrisas esconde los 32 años de violencia que vivió. Es una mujer amada por sus vecinos y sobre todo por sus cinco hijos.


Nombre: Fiama Milagros Chullo Cahuana
Correo electrónico: milagrosf93@Hotmail.com


Este domingo 14 de Junio se celebró a nivel mundial el  “Día del Padre” donde tuvo un particular festejo en cada uno de los países y de  igual manera en cada una de las familias a nivel global. Muchas madres también celebraron este día, porque muchas de ellas desempeñan el papel de padre y madre. Se calcula que en Perú 10 de cada 15 mujeres sacan adelante a sus familias sin ayuda de sus respectivos maridos.

Ella tiene 55 años de edad, siempre viste pantalones de vestir, tiene algunas canitas que no son muy notorias, un rostro pálido y arrugas que le marcan el rostro. Recuerda su infancia como una época poco alegre. Desde niña sufrió, desde el momento que perdió a su madre cuando apenas tenía 4 añitos de edad. Tiene 13 hermanos de los cuales fallecieron 5 y actualmente viven 8, repartidos en todo el Perú, solo sabe de dos de ellos. A los demás solo los vio una vez en su vida.

Doña Luzmila Cahuana Gutierrez junto a dos de sus
 hijos y sus dos únicos nietos en la plaza Grau en Quillabamba
Es que desde muy pequeña fue apartada de su verdadera familia. Una trágica mañana cuando tenía 5 años fue raptada por su madrina de bautizo, quien no dudo ni se estremeció
ante los lloriqueos que Luzmila en ese entonces pregonaba. Desde entonces vivió con su madrina, quien la hizo trabajar desde el día que la llevo a vivir a Ollantaytambo.

Era maltratada, golpeada y no la dejaban estudiar. Lo que más le dolía en el alma es que su padre nunca la fue a rescatar. Pero su infancia destruida no consiguió su completa derrota, era una alumna destacada, figuraba entre los primeros lugares, amaba el estudio y se las ingeniaba para asistir a la escuela.

Sin querer su carácter fue día a día formado, ella no imaginaba que la lucha constante que hacia sería una gran arma para ser lo que hoy en día es. Vivió en Ollantaytambo hasta los 18 años de edad. Una mañana soleada parecía ser como cualquier otro día y Luzmila decidió escapar a la primera oportunidad ante el descuido de su madrina.

Sin temor, sin miedo, corrió incansablemente hasta agarrar un bus que la llevase a Sicuaní, lugar donde se encontraba su padre. Cuando al fin llegó no encontró a nadie, sintió como su corazón se resquebrajaba, sentía como sus esperanzas de tener una carrera profesional se esfumaban de cabeza, lágrimas brotaron de sus ojos, pero eran lágrimas de dolor y rabia. El día termino y su vida se volvió del color de la noche, su alma se contagió del frio nocturno.

Su carácter se volvió duro, como suelen volverse el corazón después de una decepción, pero a pesar de ello su travesía por reencontrarse con su familia no acabo, la esperanza volvió a nacer como nacen las flores en primavera.

Doña Luzmila junto a su hija al exterior de su vivienda en Cayma
Pasaron años, y entre todos esos años encontró a parte de sus hermanos. Pero su vida continúo y conoció al padre de sus hijos. Un hombre en ese entonces agarrado, musculoso de cabello largo lacio y de buen cuerpo. Ella ya bordeaba los 25 años, era muy hermosa con una figura envidiable, cabello suave y largo de color Cataño.

Se enamoraron y terminaron viviendo en Quillabamba, más conocido como ceja de Selva, y por último y definitivamente terminaron viviendo en Arequipa. De esa relación nacieron tres varones y una mujer. Sin imaginar que ocurriría después, Luzmila prosiguió con su vida, siguió el camino que con el paso del tiempo se volvería oscuro, lleno de situaciones poco permisibles y de poca importancia para los demás.




32 AÑOS DE SUFRIMIENTO

¿Quién diría que la vida de Luzmila cambiaria? Lamentablemente estos hechos se venían venir. Gritos, celos, problemas comenzaron a ser parte de su vivir. Sus hijos crecían y los peores años de su vida se asomaban pero ella ni lo notaba. Ella vivía por sus hijos, por llevarles algo a la boca.

Una cachetada fue el inicio que desencadenaría 32 años de angustias, 32 años de una vida tormentosa llena de maltrato. Para ese entonces la violencia a la mujer era un tabú, un tema poco conocido o poco divulgado. Las mujeres callaban por miedo, por vergüenza ¡nadie supo porque! Y Luzmila se volvió parte de esa masa de mujeres infelices.

A Don Sabino poco le importaba  que sus hijos terminaran traumados, si gritaban en medio de su desesperación también les caía golpe. Los días de Luzmila empeoraban cada vez más cuando las cachetadas se convertían en puñetes, labios rotos, y hasta intento de homicidio  sufrió. Lo único que recibía en el día eran los maltratos de su cobarde marido que en medio de su apestosa hombría la maltrataba.

La Mujer Coraje, a pesar de las malas experiencias vividas Doña Luzmila 
no pierde la simpatía y siempre está dispuesta a posar para las fotos.
Aprendió a ser padre y Madre para sus hijos. Entonces agradeció todo lo que su madrina le enseño, porque le enseño a ser una mujer aguerrida, poco pesimista. Aunque vivía en el mismo infierno, se levantaba cada madrugada a  trabajar en la chacra, para que la miseria que en ese entonces le pagaban sirviera de algo aunque que sea para llevar un pan a la boca de sus pequeños hijos.

Los días transcurrían, y su vida también. Ella toda una madre luchadora supo sacar adelante a sus hijos, los volvió profesionales, tres cuentan con carreras profesionales y una, el mayor quien sufrió más, cuenta con negocio propio. A pesar de ello la violencia familiar continua, se volvió parte de sus vidas, una vida caótica poco viable.

Pero todo tiene su final y sus hijos grandes ya la hacían respetar, ese hombre ya no era llamado “Padre” el amor que podían sentir por él sólo fue devuelto y regalado a ella quien era su madre. Luzmila tuvo una vida amarga, llena desolaciones, de decepciones y de dolor pero no se priva cuando de dar amor a sus hijos se trata.

La violencia a la mujer hoy en día es un tema conocido y se busca erradicarla. Luzmila fue un emblema en esta situación, gracias a dios su vida cambio y aprendió a defenderse. Aprendió a valorarse. Sus hijos la aman por ser el padre que nunca tuvieron y le agradecen todo lo que lucharon por ella.


Este día del padre lo celebro junto a sus cuatro hijos. De su marido no supo nada. Ella a pesar de sus años sigue madrugando, pero no a trabajar si no a hacer el desayuno para que sus hijos se lleven al trabajo. ¡Ella es un ejemplo de mujer coraje!
¿DÓNDE ESTÁN LOS CÓNDORES?


El Cañón del Colca (3,300 metros de profundidad), uno de los más profundos del mundo y hábitat natural del majestuoso Cóndor, está ubicado en el espectacular Valle del Colca, pintoresco valle andino con pequeños pueblos fundados en la época de la Colonia, poblado antiguamente por los Collaguas y Cabanas.



Nombre: Fiama Milagros Chullo Cahuana
Correo electrónico: milagrosf93@Hotmail.com



Erika y su familia, con el objetivo de añadir más experiencias vivenciales a sus vidas decidieron realizar un viaje familiar a una de las provincias de su tierra querida, Arequipa. Con destino a conocer el Cañón del Colca partieron  el jueves veinte de noviembre del 2013. La mañana soleada daba un augurio de que sería un buen día, cada miembro en su mente dibujaba la imagen que viviría en su travesía.

El ladrido de sus mascotas los había despertado a las 6:00 am. Felizmente un día antes del viaje alistaron sus cosas, la verdad que iba ser un viaje relámpago, ida y vuelta. Edwin, el hermano mayor agarro las llaves de “Bocho”, así llaman al pequeño miniban que adquirieron meses atrás, y exclamó- “¡Familia hora de viajar!” como a modo de marcha una tras otro comenzaron a bajar para agarrar un sitio en la movilidad.

Partieron a las 8:00 am. El sol comenzaba a salir, los pájaros anunciaban el nuevo día con su canto mañanero, al parecer todo iba a ir bien. En la miniban van 5 personas, muy cómodas y para hacer más placentero el viaje pusieron música. Erika y su familia  sabían tenían que aprovechar los viajes como si fueran únicos, o al menos eso enseña el sentido común de las películas, era importante, para no perderse la vista paisajista.

Los paisajes de la vía Arequipa – Caylloma, se repiten como el fondo de los picapiedra; curvas, lomas, cerros, y largas pampas, hasta que todo se vuelve en una amalgama amarrillo, gris y azul. Las nubes y la luz hacen que el paisaje lo perciba extraño. Como si le faltara vida, así se tornaba el camino, adreste y poco imclemente por la falta de color que se iba perdiendo a medida que iban avanzando en el camino.
Entrada a la capital de Caylloma, Chivay. Destino 
al que Erika y su familia llegaron

A no más de dos horas de Arequipa el camino para llegar a Caylloma pasa por la Reserva de Aguada y Salinas Blancas, donde se busca proteger a las vicuñas, una especie de camélidos en peligro de extinción. Como su lana es extremadamente valiosa, fueron cazadas de manera indiscriminada. Y como no pueden ser domesticadas, el gobierno debió intervenir para impedir su desaparición.

Finalmente llegaron después de varios trancones.  Fueron 3 horas de viaje. “Bocho” hizo su primera parada en Chivay, que es donde empieza el Cañón del colca, pero ni bien bajaron, a tomar un respiro para sentir el amigable aire de campo que expedían el lugar, volvieron a subir para dirigirse  a la Cruz del Cóndor para observar a las aves reinas del cielo en su vuelo majestuoso.

En su camino hicieron varias paradas, los lugares enamoraban y nadie podía ser fuerte ante tanta belleza de cada una de las plazas, iglesias, atracciones turísticas, hasta de la población misma que con una sonrisa invitaban a quedarse. Fue un choque cultural lo que estaban experimentando. Cuando el reloj marcaba las 11:00 decidieron enrumbarse directamente hacia su destino.

Cuando al fin llegaron, esperaron más de media hora para poder ver un cóndor en pleno vuelo, mientras ello sucedía aprovechaban en tomarse fotos para guardar en papel una de sus más grandiosas travesías . Las vistas de Cañón del Colca son inmejorables. Lamentablemente, el sol comenzaba a postrarse en el centro del umbral del cielo, lo que daba aviso que ya sería medio día y que tenían que partir rápidamente para visitar otros lugares de Chivay.

Erika y su familia en el famoso y majestuoso mirador
 de “La Cruz del Condor” ubicado en el Cañon del Colca
Despedirse de la Cruz del Cóndor no fue fácil, sus rostros afligidos, los gestos cabizbajos y suspiros de tristeza daban a conocer la decepción de no haber visto el espectáculo que estos animales ofrecen a los visitantes. En el fondo observaron a un lugareño, vestido de ropas sucias, morenito y una sonrisa amistosa “Muy tarde han venido, ´para ver el espectáculo hay que madrugar” –manifestó mientras se dirigía lentamente hacia Erika y su familia; sin más remedió se despidieron y se dirigieron en medio del soplo del viento que los mantenía chascosos.

Luego de haberse llevado la gran decepción del día, la que hizo que su más grande deseo de esfumara por completo, tomaron el camino de regreso e hicieron paradas en todo los miradores de tan grandioso lugar. Como ya era la hora de comer, cada uno de sus estómagos comenzó a chillar, entonces agarraron el Cuy Chactado, que había sido preparado un día antes, y comieron como si no hubiera un mañana, admirando la belleza del campo.

Tras haber transcurrido dos horas y media desde su llegada  y luego de almorzar en uno de los miradores, empezaron su trayecto camino a las calles de Chivay y en especial a la Plaza de Armas. Los lugareños les comentaron sobre los baños termales, otro lugar turístico, y sin dudarlo se dirigieron allí.


LOS BAÑOS TERMALES DE CHIVAY

Cuando al fin llegaron a los Baños termales de "La Calera" a Erika le llamo la atención algo en particular, que se podía observar a simple vista, quedo admirada, es que ella amante del deporte extremo, observaba como los turistas; en su afán de querer ganar más experiencias basadas en el éxtasis del momento, se lanzaban de un cerro  a otro a través de una cuerda.

Erika disfrutando de una de las piscinas de las aguas
 termales de “La Calera”, atracción turística de Chivay.
La despertó de sus ansias, el olor característico del lugar, un olor poco amigable, pero ello no intimido a Erika las ganas de querer darse un baño poco fresco en dicho lugar. Entraron y escogieron las tarifas más económicas, la de 5.00 soles por persona, la tarifa para turistas se elevaban a más de 10.00 soles por cabeza.

Los baños termales se sitúan a 3633 msnm, constan de cinco piscinas temperadas construidas especialmente para mantener el calor de las aguas. con aguas provenientes del Volcan Cotallumi, donde inicialmente tienen una temperatura que bordea los 80° a 85° Centígrados, pero en su recorrido la temperatura disminuye y llega al complejo propiamente dicho con una temperatura de 38° Centígrados, óptimas para el baño con propiedades curativas de diversos males, sobre todo reumatismo y muchos otros relacionados con los músculos y la piel, ya que contienen 30% de calcio, 19% zinc y 18% de hierro, elementos que pueden ser absorbidos por los poros y ayudan en sobremanera a los dolores musculares y oseos.

Erika no tenía noción del tiempo, sin que se diera cuenta ya había transcurrido dos horas desde que se metió a la piscina. Pero quería permanecer ahí cuando de pronto el lugar comenzó a concurrirse de gente del pueblo y turistas, entonces la piscina estaba demasiada llena y el hambre comenzó a apoderarse del momento.

Sin pensarlo dos veces agarro y pidió a su familia retirarse. El sol ya estaba desvaneciéndose entre los cerros, el viento frio de la zona comenzaba a hacer su aparición, entonces el frío tomaba lugar. Antes de salir de “La Calera” se tomaron dos fotos y se dirigieron nuevamente a la plaza a comer y tomar algunas bebidas rehidratantes.

El día en familia ya estaba a punto de acabar, el sol se había escondido totalmente y todo ya estaba gris, la temperatura había descendido y decidieron volver. Subieron en el “Bocho” Para ellos fue un verdadero regalo el poder conocer todos esos lugares y partieron con la esperanza de regresar y poder ver al fin a un cóndor volar, sus almas estaban llenas de emoción de haber disfrutado de este pedacito de la tierra y retornaron a la ciudad Blanca de Arequipa.




UNA CITA CON TU BOLSA DE BASURA

Los recicladores de basura forman una pequeña pero vital parte de la economía informal. Estos trabajadores - hombres, mujeres y niños – se ganan la vida recogiendo, clasificando, reciclando y vendiendo los materiales valiosos tirados por otros. Más de 100.000 personas trabajan en Perú en el reciclaje de basura.


Nombre: Fiama Milagros Chullo Cahuana
Correo electrónico: milagrosf93@Hotmail.com

En el Perú, la ley dice que las bolsas de residuos sólidos deben tener un color distinto según lo que lleven dentro. Amarillo es para metales, blanco para plásticos, azul para papel, verde para vidrio y rojo para restos hospitalarios. Sólo los desechos de los hospitales, que no son colocados en la calle, respetan el color que les corresponde. Nadie más lo cumple. La basura de las casas suele ir en la primera bolsa que encontramos.

En el desvió de la Av. 28 de Julio, Calle Huayna Cápac y Simón Bolívar en Cayma  un costal negro de rafia está atrapada esta encima de la espalda de una mujer. Salió de su casa hace unos instantes. Es negra para ocultar lo que hay dentro. Es grande como para contener un televisor de veintiún pulgadas, pero no resiste más de quince kilogramos.

Esta mañana de invierno, este desvió amaneció repleta bolsas de polietileno de todos los colores. La única clasificación visible es la de las marcas que las reparten. Blancos de farmacias, amarillos y verdes de supermercados, rojos de centros comerciales. Esta bolsa de polietileno (el plástico más común) es una de los mil millones que se fabrican al año en el mundo.

En España han creado una ley para que en 2018 nadie use esas bolsas. En Bronwsville, uno de los municipios más pobres de Texas, ya están prohibidas y quienes se empeñen en usarlas deben pagar un dólar por cada una para contribuir con el presupuesto de limpieza de la ciudad. Los canadienses Harry Wasylyk, Larry Hansen y Frank Plomp crearon en 1950 la bolsa para basura. En la Edad de Piedra, todo era aprovechable y biodegradable. El reciclaje era un asunto cotidiano. En el siglo XXI creemos que no nos hace tanta falta. Todo es más barato y descartable. Una bolsa de basura es un instrumento para olvidar. La que está aquí esta noche tardará doscientos años en degradarse.

Dice que es inmune al filo de los vidrios, peros sus manos parecen marcadas por ellos. Teresa Quispe Huamán es una anciana de sesenta años con mechones blancos y dentadura incompleta que trabaja con dos chompas encima, una falda manchada por la suciedad, una chalina que le cubre el cuello y nunca se quita el gorro que la caracteriza, era de color azul pero el sol inclemente hizo que se volviera a un tono gris.

Teresa Quispe Huamán hurgando la basura del desvió con la esperanza de 
encontrar plásticos o alguna otra materia reciclable que le permita ganar dinero.
Teresa tiene 10 años escarbando entre la basura buscando plásticos, papeles y vidrios. Actúa con la precisión de un cirujano. Después de cinco minutos de hurgar terminará por descartar cáscaras de mandarina, vasos de tecnopor y bordes de pizza. Los desperdicios de una cena mal medida, quizás el almuerzo que alguien no comió. Para ella no tienen valor. Cuatro cajas de cartón y unas treinta hojas de papel bond es lo único que la mujer rescatará de esa bolsa en dicho desvió.

Las manos de los recicladores se parecen. La línea de la vida que parte entre el índice y el pulgar es tan larga que termina en la base de sus manos. No sólo se puede predecir el tiempo que vivirán, sino también la forma. Sus líneas son profundas.

Quizá uno de los sectores más marginados aún dentro de los marginados, es el de aquellos que por distintas circunstancias viven de escarbar en las basuras. El término genérico con el que se les designa es el de basuriegos, término peyorativo que conlleva una alta dosis de desprecio y que los coloca en la misma condición del material que trabajan: las basuras.

Este grupo humano es el resultado de varios factores que confluyen en nuestro país: por un lado los ya mencionados procesos de industrialización, y por otro la creciente migración de familias desplazadas del campo a la ciudad que van a engrosar sus cinturones de miseria y que por no encontrar otras alternativas de sostenimiento, se dedican a la economía del rebusque en los basureros, rellenos sanitarios, ríos, calles y canecas. Esto sin mencionar las franjas de personas que llegan allí, por desintegración del núcleo familiar y de la drogadicción.


EL CAMIÓN DE BASURA

Son las mañanas de los martes y viernes que el camión de basura hace la visita a este desvió. Con una música en particular da aviso a los vecinos para que terminen de llevar las bolsas de basura que les falto. Hay dos camiones que recorren el distrito de Cayma recolectando cincuenta toneladas de basura por día en dos vueltas de trabajo cada uno.

Recicladoras contratados por la Municipalidad De Cayma en plena faena 
Ganarse la vida como chofer de un camión de basura marea. La nariz con bulto y punta redondeada de Percy Quispe se acostumbró al olor. Su esposa no lo aguanta. A pesar de que la cabina del chofer es compacta, los olores siempre encuentran el camino para llegar a su nariz y aturdirlo y confundirlo durante todo el día.

Los tres hombres que levantan la basura trabajan como si fueran a pilas. Sin asco recogen todo aunque esté chorreando. Las bolsa de basura de la esquina del desvió de la Av. 28 de Julio, Calle Huayna Cápac y Simón Bolívar, la que fue escarbada por Teresa Quispe, es una más mientras espera que alguno de los miembros de la cuadrilla la recoja. Su olor parece no importarles.

Los tres recolectores que recogen los residuos en una serie de movimientos coordinados no sólo tienen que lidiar con la basura. Un borracho que salía de un restaurante de la Av. Sucre miró a todos lados, vio el camión y orinó sobre la llanta trasera. Mientras el 5034 seguía su recorrido, el desorbitado hombre se fue cayendo al vacío intentando cerrar la cremallera del pantalón. Una cuadra más adelante, la escena se repetirá con otro hombre.

También hay quienes se ponen cómodos sobre la basura. Unos minutos antes de la medianoche sobre el pasto, característico de este sitio en particular, dos jóvenes en estado de ebriedad durmieron sobre los paquetes de basura. Los recogedores no pueden hacer nada. Si intentan llevárselas los indigentes reaccionan como cualquier desvelado y los agarran a palazos. Tienen que esperar a la segunda vuelta que termina minutos después de las doce del mediodía para poder llevarse las camas de estos hombres.

Poblador  de Cayma sacando los desperdicios  de su
 vivienda para llevarla al camión de basura.
La ruta de este camión compactador varía todos los días. En alguna oficina de la municipalidad de Cayma, una pantalla sigue el recorrido gracias a un sistema de GPS. Un punto azul se desplaza con lentitud como un Pacman adormilado. La 5034 saldrá por la avenida principal de Cayma en busca de la carretera que lo lleve a la planta de transferencia ubicada más arriba de la Embajada de Japón. En la puerta, una báscula registra su peso. Adentro lo espera una madrina, un camión con cinco veces más capacidad.

En el Perú «tener esquina» era una expresión que hablaba de cierta pericia con los puños o de transacciones ilícitas. Las esquinas nunca fueron lugares limpios. Quizás esa sea la razón por la que son el lugar más común para tirar la basura antes de dormir. Son los territorios de los caminantes nocturnos que parecen invulnerables al espanto del contenido de nuestros desperdicios. Les decimos recicladores. Como separan los desechos orgánicos de los inorgánicos y reusables, la industria del reciclaje los llama segregadores.

Una nueva ley intenta mejorar su calidad de vida, pero el debate por su denominación ha beneficiado a la industria y no a ellos. En algunos distritos como Paucarpata y Mariano Melgar, los recicladores juegan a las escondidas con la seguridad municipal y los camiones de basura. Un reciclador sólo necesita palpar por fuera para saber lo que hay dentro de los paquetes.

Su trabajo es necesario en una sociedad que sigue cocinando en casa y que produce por persona ochocientos gramos de residuos diarios en promedio, menos de la mitad de lo que se produce en Estados Unidos. Sin máquinas que separen los residuos orgánicos y los inorgánicos en cada esquina, los recicladores lo hacen en silencio, sin molestar a nadie.






CUANDO EL DEPORTE UNE A LAS PERSONAS

El deporte tiene el poder de cambiar el mundo. Tiene el poder de unir a las personas de una manera en que pocas cosas pueden lograr. Le habla a la juventud en un lenguaje que ellos entienden.


Nombre: Fiama Milagros Chullo Cahuana
Correo electrónico: milagrosf93@Hotmail.com


El jueves 19 de Junio se llevó a cabo la gran mañana deportiva organizada por la escuela profesional de Ciencias de la Comunicación de la UNSA.  Los participantes fueron todos los alumnos de los distintos grados de dicha escuela, los cuales participaron en las disciplinas de vóley y futbol. Esta actividad forma parte de la celebración por conmemorarse  22 años de esta escuela profesional.

Entrada al Club del Ingeniero donde se realizó la 
mañana deportiva organizada por la escuela profesional de 
Ciencias de la Comunicación UNSA
Que el deporte no es un simple juego de niños lo saben los millones de aficionados deportivos que hay en el mundo. Pero la importancia del deporte para la gente va más allá de lo que la mayoría de nosotros podría suponer. A través del deporte se pueden lograr algo más que medallas y copas: la paz, el fin de la pobreza o la igualdad de oportunidades son algunos de los triunfos menos conocidos del deporte.

La mañana deportiva comenzó a las 8:00 am en el Club de Ingenieros, el sol radiante y el acogedor ambiente del recinto hacían la invitación a entrar. El reloj marcaba las 9:00 am y recién pocos se asomaban al club, sin embargo, en ese público se comenzaba a notar la emoción y la entrega con que jugarían los partidos.

El Club es inmenso, tiene 4 canchas juntas (para vóley, futbol, básquet) ubicadas al centro del lugar; dos canchas de frontón, ubicados en la parte trasera, además pequeños ambientes ideales para reuniones. El paisaje campestre, casi apartado de la ciudad, fue el lugar perfecto para hacer dichoso el día.

El tiempo transcurría como avanza la vida, lento para disfrutarla, poco a poco las canchas del club comenzaban a llenarse, ya se veían las mascotas de cada grado, los diferentes colores de camisetas, quienes convertían en arcoíris el evento. Los profesores vestidos de una manera informal y con una sonrisa de oreja a oreja, alegría que se contagiaba en esa mañana de confraternidad.

Basto el sonido del silbato para que cada grupo se alineara en una de las canchas y se diera inicio a la jornada deportiva. Cada grado formado, recordando esas épocas de colegio; una voz enérgica llena de algarabía, gritó- “Tomen distancia” – una voz para que se diera inicio a la inauguración.

Y comenzó. Desfilaron, cada uno con la chacota característica de la juventud, brindando un espectáculo para cada uno de los profesores. Madrinas, mascotas, alumnado se mostraban deleitosos ante tal evento. Ciencias de la Comunicación fue una gran familia donde todos eran rivales pero a la vez todos amigos.

Terminada la inauguración se dio inicio al primer partido de vóley y de futbol, entonces  los gritos, los bullicios, las barras, los chiflidos, los carteles tomaron posesión del momento. Cada alumno identificado con su sección gritaba eufóricamente alentando a su selección con el fin de animarlos a la victoria  de aquella mañana.
Luchando y dando todo en la cancha se encontraban los jugadores, cada uno saboreando y alcanzando en cada victoria el sueño de tener entre sus manos la copa, la cual representaba el resultado de un arduo trabajo que los llevaría a la cima de la victoria, sin embargo, otros abandonaban esa dicha al perder los partidos.

Los partidos no fueron la única atracción de esa mañana, también se realizó una rica y apetitosa parrillada acompañada de unas refrescantes cervezas y otras bebidas no alcohólicas, además la música envolvía a cada participante la que invitaba a formar pequeñas cuadrillas de baile.


Siendo las 12:30 pm entonces el sol incandescente comenzaba a desvanecerse y ese entonces un partido en particular llamo mucho la atención, y es que era el enfrentamiento de futbol entre profesores, aquellos que madrugan y se trasnochan para brindar sus conocimientos, barras por aquí, barras por allá se escuchaban estruendosamente.



4 “B” y 2 “A”  en plena disputa por la clasificación a la final 
de vóley alentado por el público espectador 
CAMPEONES EN VÓLEY  

Fue un partido de esos que forjan el carácter, donde los nervios de los espectadores toman posesión de su ser, el sudor de las jugadoras acariciaban sus rostros, algunas miradas reflejaban la ansiedad y en otras el miedo, esas miradas casi derrotadas eran disimuladas con una sonrisa, un grito “¡Vamos! Que sí podemos”, perdían un saque, un mate o eran derrotadas por una colocada hacia que se consumiera poco a poco el poco ánimo que les quedaba.

Era el último partido “¿tanta lucha para qué?- ¡para esto!” se gritaban cuando eran esclavas de la desesperación. Cada encuentro fue eterno y no fue fácil llegar a la final. De pronto un saque y era ¡punto! La sonrisa volvía a sus rostros, otro saque, otro punto, la esperanza volvió a ellas, otro saque, recepción del equipo rival y ¡Mate! y fue ¡punto! Entonces la confianza volvió a ellas.

Primer set ganado por 3 “B” 15- 10, segundo set ganado por 4 “B” 15-12, el definitivo sería el tercer set. Empezaron con buen ánimo las chicas de 3 “B” pero el primer punto se lo llevó el rival y así hasta el 3 punto. El rival quiso convertir el duelo en una cacería  y entonces las “guerreras”, así las apodaron, no dieron su brazo a torcer, reaccionaron y voltearon el partido, ahora estaban 3-7.

Solo faltaban 5 puntos para ser las ganadoras absolutas, desde entonces cada punto era eterno, 4 “B” no era un rival fácil, pero 3 “B” estaba lejos de arrugarse, de estremecerse por los atributos de enemigo. El partido se tornó emocionante, punto a punto, buscando la diferencia de dos, que nunca llegaba.

Algunas Alumnas de 3 “B” quienes  después de tanta lucha lograron 
llevarse la copa luego de quedar como campeonas absolutas en Voley.  
3 “B” tuvo que ser más aguerrido para ganar esta batalla, los minutos avanzaban, el reloj marcaba las 3:00 pm, ya estaban 13- 14 y de pronto llegó el punto de la victoria, el cual las coloco como campeonas de vóley damas de toda la escuela profesional de Ciencias de la comunicación.

Aplausos, gritos eufóricos, serpentinas,  globos reventando, fueron parte de la celebración. Lágrimas de emoción acariciaban  el rostro de cada una de las jugadoras y de los fervientes espectadores que compartían la victoria. El partido termino en abrazos; cada una llevaba una tranquilidad y orgullo de una por la otra.

Esta victoria recompensa la derrota que tuvieron el año pasado, cuando disputaban también la final, cuando quedaron en segundo lugar. Llenas de ahínco y una alegría incomparable. Fue una hermosa lección de lucha y esmero que sin duda servirá de ejemplo para pregonar en años posteriores.

El sol incandescente se perdía cada vez entre los cerros, entonces ya se sentía el frío característico de estas tardes de invierno. Eran las 3:30 y los dos equipos ganadores, tanto de futbol como de vóley, se dirigieron a la cancha oficial para la premiación.

En medio de la expectativa los primeros en recibir el premio fueron los de 3 “B” y luego los de 4 “B”, ganadores de Futbol. La premiación termino con las palabras de la Directora de la escuela, quien no dudo en posar para las fotos, junto  a los ganadores de las diferentes disciplinas. 
LA PICANTERÍA AREQUIPEÑA ¡ESTÁ DE MODA!

La picantería, que es la eterna y rebosante alegoría del placer, de ese masticar nutrido de cúspides, tiene perpetua presencia en Arequipa. Son centros populares donde se preparan y sirven platos picantes acompañados de una buena chicha, con el tiempo muchas cosas han ido variando pero la comida arequipeña sigue siendo exquisita. Las picanterías en Arequipa forman parte de una tradición en el sur peruano.



Nombre: Fiama Milagros Chullo Cahuana
Correo electrónico: milagrosf93@Hotmail.com


El rocoto relleno y el chupe de camarones no son los únicos platos que componen la riquísima comida arequipeña. Una gran variedad de potajes puede encontrarse todavía en las pocas picanterías que quedan en la Ciudad Blanca. La antigua costumbre de ‘picantear’ es un acto que resulta exquisito no solo para los habitantes del pueblo levantado al pie del volcán Misti, sino también para entusiastas y curiosos turistas.

El sabor de la comida arequipeña se forjó en las picanterías varios siglos atrás. Ese espacio de fogones y sabores –conocido como chichería en el siglo XVI-, donde los chupes, guisos y zarzas fueron la excusa exquisita de tertulias intelectuales, poéticas y hasta revolucionarias, hoy ya es Patrimonio Cultural de la Nación.

Entrada a La Nueva Palomino, ubicado en la
  calle Leoncio Prado 122 - Yanahuara
La comida arequipeña es un compendio de potajes, registros y conectores culinarios que conforman un vasto universo de expresiones del arte culinario. Síntesis que los hace diferentes por excelsos pero que están inmersos en el enorme capítulo de las cocinas nacionales y regionales peruanas. Y digo que es gastronomía regional y no departamental porque el tejido sabroso de sus expresiones van más allá de las fronteras políticas, diluyen los pagos de castas y organizan gustos liminares que se afincan en un centro cultural por su mestizaje y variedad: ahí radica la cocina arequipeña.

Las cocinas de la época eran amplias y tenían la característica que usaban leña para cocinar. El fogón, el batán, la chaquena fueron igualmente elementos indispensables para la preparación de los picantes y el rocoto. En la Ciudad Blanca hay picanterías que conservan la tradición culinaria de la cocina típica de Arequipa. Con el tiempo muchas cosas han ido variando pero la comida sigue siendo exquisita.

El hervor del ají con las verduras de la región, el misticismo de una cocina de fogones humeantes y el festejo cordial de los characatos sentados en una mesa fueron reconocidos por el Estado como una herencia tradicional.

Cuando se explica que en una olla arequipeña hirviente confluyen los sabores de los migrantes sureños que ponen su cuota cocinera que Arequipa supo incluirlos en el calor de su propio carbón y recrearlos como peculiar modo de sentir los aderezos de su tierra, no está diciendo más que hay en el origen de esta cocina, sólidos cimientos tutelares pero al mismo tiempo, apertura a una mundialización que la hacen digna del gusto cosmopolita y diferente a otras cocinas regionales del Gran Sur.

Zarzas, chupes, malayas, solteros, he aquí presentes, cual fórmulas para alcanzar la felicidad del paladar que es uno de los placeres más caros de todos aquellos que tenemos a la mano y en el paladar los humanos. Es conocido el carácter de las damas arequipeñas. Regionalistas y orgullosas de ese repertorio heredado desde las brumas de las más profunda memoria. No obstante, su apertura a  las influencias de otras cocinas regionales las hace doblemente valiosas porque han integrado e interpretado los temperamentos foráneos frente a los fogones.


Da mucha alegría ver cómo han surgido picanterías muy grandes, muy exitosas, muy concurridas como Sol de Mayo, La Tradición Arequipeña, La Nueva Palomino, Los Guisos Arequipeños, o antes La Cantarilla, que lamentablemente cambió. Estas han renovado el concepto de picantería, pero manteniendo el espíritu de la tradición. Porque una picantería en primer lugar tiene que preparar chicha, no hay picantería sin chicha. La chomba es el corazón de la picantería y la sangre es la chicha que bombea.


Monica Huerta Alpaca, propietaria y encargada de
 la cocina en la picantería La Nueva Palomino
28 AÑOS CON LA NUEVA PALOMINO

Digo que la cocina de Arequipa es superior por despensa, clima, agua y por supuesto, por el genio heterogéneo. Se reúnen en su espíritu el alma española nutrida a su vez de una mezcla de mestizaje. Para algunos, pedir un menú es suficiente. Un suculento chaque de tripas y un buen plato de frejoles satisfacen a cualquier comensal un lunes. Un chairo con locro puede hacer lo mismo un jueves.
En tanto, en el distrito de Yanahuara, está la picantería La Nueva Palomino, dirigida por su propietaria, Mónica Huerta Alpaca, de 55 años. Ella está a la cabeza de la cocina, la misma donde aprendió de las manos expertas de su madre y su tía.

Como ocurría hace 100 años, en esta picantería aún se prepara en batán de piedra el llatán (ají con huacatay), así como la mayoría de aderezos utilizados en los platos tradicionales de la región sureña. La comida se prepara exclusivamente con leña.

En La Nueva Palomino el plato estrella es el cuy chactado, pero también se puede comer una gama de platos que se ofrecen. A estos potajes doña Mónica los acompaña con zarza de charqui, de sencas, de patas o de tolinas. A los memorables caldos como el chaque, el chairo o la chochoca, doña Mónica les agrega algunos sustancias derivadas de choca (ave andina), como se preparaba antiguamente.

Un clásico de la picantería La Nueva Palomino, Cuy chactado
acompañado de papa cocida dorada y ají contenida en un tomate.


Las picanterías más tradicionales, antiguas y únicas de Arequipa preparan unos aderezos increíbles, sabores que han ido pasando de generación en generación. Los días más frecuentados son los lunes se llena de gente para probar el chaque. También hay días que presentan diversas alternativas como locro, patita con maní, solterito de queso, ají de calabaza y otros más. Sabores y gustos de la región del sur peruano. Para acompañar su plato no puede faltar una chicha de jora.

Hoy existe la Sociedad Picantera de Arequipa. Colectivo que respeta el canon del yantar mistiano. Existe también la llamada “Ruta del Loncco”. Un tour que recorre varios distritos campesinos, entre ellos Characato, Sabandía y Cayma, donde aún se usan instrumentos como la concha (cocina de leña), el batán (al que ha reemplazado la licuadora para las ocopas), y cucharones de palo, todo está elaborado de forma tradicional.  Es pues una cruzada contra el olvido que promueve la cocina chatarra, el Pollo a la brasa o el Chifa. Populares pero sin brillos y más bien con grillos masivos.  Cabe recalcar que la existencia de picanterías en Arequipa es documentada desde el siglo XVI.